Convertir -mediante el trabajo- el potencial creador del pueblo en
poder popular.
Articular el proceso educativo al proceso productivo para incrementar
el empleo, orientar la formación de los recursos humanos y
asegurar la participación de cada ciudadano en la producción
de bienes y servicios.
Orientar los esfuerzos hacia las actividades económicas con
mayor capacidad generadora de empleo y potencial, especialmente los
sectores agrícola, turístico y construcción.
Promover la animación productiva de las comunidades en situación
de pobreza.
Orientar el modelo productivo hacia la economía social, priorizando
la formación de cooperativas y otras formas asociativas de
participación económica.
Poner el empleo en el centro de la política económica
y social, en los niveles nacional, regional y local.
Impulsar una nueva institucionalidad para el desarrollo de las políticas
de promoción de empleo y seguridad social